XBOX Ally BannerMas Alla Banner
PMM se mete con el Logitech G Pro X2 Superstrike y promete adelgazarlo casi a la mitad

PMM se mete con el Logitech G Pro X2 Superstrike y promete adelgazarlo casi a la mitad

por Manuel Naranjo

El ultraligero en ratones gaming se ha convertido en una religión con sus propios dogmas: menos gramos, más control, menos fatiga. Pero también tiene una parte muy terrenal: el plástico pesa, los tornillos pesan y la carcasa manda más de lo que nos gustaría admitir. En ese contexto, PMM, conocido por sus modificaciones y kits de reducción de peso, ha dejado caer un adelanto que apunta directo a un objetivo muy concreto: el Logitech G Pro X2 Superstrike, con una reducción de peso cercana al 50 por ciento.

Un ratón que ya nace pensado para competir

El Superstrike es, de base, un modelo que se vende como innovación para esports: mantiene una forma familiar, pero introduce tecnología nueva en los clics y un enfoque serio en latencia y respuesta. En pruebas recientes, se mueve en el entorno de 59 a 61 gramos según configuración, con una batería anunciada alrededor de 90 horas y sondeo inalámbrico de hasta 8.000 Hz.

Ese peso ya es competitivo. Pero en la escena del modding, la pregunta siempre es la misma: si ya es ligero, qué pasa si lo conviertes en un objeto casi sin carcasa. Ahí es donde PMM suele entrar, con soluciones que sustituyen el exterior por una pieza más ligera, normalmente impresa y diseñada para mantener la ergonomía original.

Qué significa reducir cerca de la mitad

Hablar de casi 50 por ciento no es un ajuste fino. Es transformar el comportamiento del ratón. Si el punto de partida ronda los 60 gramos, recortar a la mitad te deja en una zona donde la mano puede mover el dispositivo con menos inercia, pero también con más sensibilidad a micromovimientos. Para un jugador de shooters, eso puede ser una ventaja o un problema según el estilo y la sensibilidad configurada.

En los comentarios y experiencias alrededor de mods ultraligeros se repite una idea: la sensación cambia tanto que el ratón se percibe más como una extensión de los dedos que como un objeto que desplazas por la alfombrilla. Esa es una de las promesas habituales del modding extremo.

El método PMM: carcasa nueva, corazón viejo

PMM vende kits y modificaciones que, en esencia, hacen cirugía estética con finalidad deportiva: conservar el interior del ratón original y sustituir la carcasa por una alternativa más ligera. En su catálogo se habla de mod kits para reducir peso o alterar la forma, y en productos concretos se citan carcasas impresas en materiales como nylon PA12, elegidos por durabilidad y calidad de impresión.

La noticia vinculada al Superstrike encaja con esa filosofía: no es inventar un ratón nuevo, es exprimir el diseño de Logitech y llevarlo a un extremo que el fabricante no suele ofrecer de serie, en parte por garantías, en parte por tolerancias, y en parte porque el mercado masivo no perdona un crujido.

Por qué el Superstrike es un objetivo tentador

El Superstrike no solo juega la carta del peso. Su titular técnico es su sistema de clics, con un enfoque que mezcla sensado inductivo y respuesta háptica, permitiendo ajustar niveles de actuación en un recorrido muy corto. En la práctica, busca que el clic sea rápido, configurable y con menos latencia que soluciones tradicionales, algo que se vende como ventaja directa en competitivo.

Si a esa base le sumas un recorte drástico de carcasa, la propuesta se vuelve fácil de entender: máxima respuesta más mínimo peso. El riesgo, claro, es que adelgazar también puede afectar a rigidez, distribución de masa y sensación al levantarlo. En ratones, unos gramos menos no siempre se traducen en más precisión para todo el mundo.

Geeknetic PMM se mete con el Logitech G Pro X2 Superstrike y promete adelgazarlo casi a la mitad 1

El lado B: durabilidad, garantía y tacto

Aquí es donde la noticia se vuelve más realista. Las modificaciones de peso extremo suelen implicar compromisos. Una carcasa impresa puede ser resistente, pero no siempre transmite la misma solidez que un molde industrial. También pueden cambiar puntos de apoyo, textura y cómo se disipa el sudor. Y, por encima de todo, está la garantía: en muchos casos, abrir un ratón y cambiar su exterior deja al usuario sin red oficial.

Por eso estos productos se mueven en un nicho: gente que quiere un rendimiento muy específico, que acepta el riesgo y que disfruta del proceso casi como hobby técnico.

Qué se sabe y qué falta por ver

A día de hoy, lo que hay es un adelanto que sugiere una modificación del Superstrike con reducción cercana al 50 por ciento, pero sin detalles cerrados sobre peso final, precio, disponibilidad o si será un kit para instalar o un ratón vendido ya modificado. Esa distinción es clave: no es lo mismo un kit que puedas montar en casa que una unidad ya ensamblada con control de calidad del propio modder.

Si PMM termina mostrando el producto, el foco estará en tres cosas: peso real, rigidez y cómo afecta a la experiencia con esa tecnología de clics tan particular. Porque en el mundo del ultraligero, la cifra es el anzuelo, pero la sensación en mano es lo que decide si el invento se queda o vuelve a la caja.

Fin del Artículo. ¡Cuéntanos algo en los Comentarios!

Redactor del Artículo: Manuel Naranjo

Manuel Naranjo

Ingeniero informático y Técnico Superior en Topografía, que dejó las obras por su pasión: la tecnología. Desde hace ya varios años me dedico a lo que me gusta, con eso lo digo todo. Mi filosofía es el trabajo y la ilusión, no conozco otra forma de conseguir las cosas. El motor (sobre todo la F1) y el basket, mis vicios confesables.

Comentarios y opiniones sobre: PMM se mete con el Logitech G Pro X2 Superstrike y promete adelgazarlo casi a la mitad ¿Qué opinas? ¿Alguna pregunta?
IEM Banner